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educación financiera

Ratio de endeudamiento: cómo calcularlo e interpretarlo

¿Qué es el ratio de endeudamiento? Cómo calcularlo, interpretarlo y utilizarlo para pilotar su salud financiera. Guía completa con ejemplos.

8 min de lecturaPor Orizen

Ratio de endeudamiento: cómo calcularlo e interpretarlo

El patrimonio neto indica cuánto se posee realmente. Pero no dice en qué medida se depende de la deuda para llegar ahí. Ese es el papel del ratio de endeudamiento.

Es una métrica sencilla, a menudo ignorada, que revela mucho sobre la resiliencia financiera. Los bancos la calculan cuando se solicita un préstamo. Conviene calcularla también por cuenta propia.

¿Qué es el ratio de endeudamiento?

El ratio de endeudamiento mide la proporción de los activos que están financiados con deuda. Es la relación entre lo que se debe y lo que se posee.

Ratio de endeudamiento = Deudas totales / Activos totales x 100

Si se poseen activos por valor de 400.000 € y se tienen deudas de 150.000 €, el ratio de endeudamiento es del 37,5 %. Eso significa que, por cada euro que se posee, se deben aproximadamente 38 céntimos.

No confundirlo con la tasa de esfuerzo

Distinción importante: el ratio de endeudamiento no es lo mismo que la "tasa de esfuerzo" que calcula el banco cuando se solicita una hipoteca.

La tasa de esfuerzo compara las cuotas mensuales de los préstamos con los ingresos mensuales (la conocida regla del 30-35 % en España). Mide la capacidad de afrontar los pagos cada mes.

El ratio de endeudamiento compara las deudas totales con los activos totales. Mide la solidez financiera global: cuánto se posee en relación con cuánto se debe.

Ambos son útiles, pero responden a preguntas diferentes. La tasa de esfuerzo pregunta "¿se pueden asumir los pagos?". El ratio de endeudamiento pregunta "¿cuán vulnerable se es?".

Cómo calcularlo

La fórmula es sencilla. Lo que requiere atención es contabilizar cada elemento con precisión.

En el numerador: todas las deudas. Hipoteca (capital pendiente), créditos al consumo, préstamo del coche, préstamo de estudios, descubiertos recurrentes, deudas familiares. Todo lo que se debe.

En el denominador: todos los activos. Inmuebles (valor de mercado), cuentas bancarias, ahorros, cuentas de inversión, criptomonedas, objetos de valor. Todo lo que se posee.

Se divide, se multiplica por 100 y se obtiene el ratio.

Un balance patrimonial actualizado convierte este cálculo en algo trivial: todos los datos ya están disponibles.

Cómo interpretarlo

Por debajo del 30 %: situación cómoda

El patrimonio está financiado mayoritariamente con recursos propios. Las deudas representan una minoría de los activos. Se está en una posición sólida: una caída del valor de los activos no generaría dificultades.

Entre el 30 % y el 50 %: conviene vigilarlo

Es la zona más frecuente, sobre todo para propietarios que aún están pagando su hipoteca. No es alarmante, pero merece atención regular. Si los activos pierden valor (caída del mercado inmobiliario, corrección bursátil), el ratio puede subir rápidamente.

Por encima del 50 %: precaución

Más de la mitad de los activos están financiados con deuda. Se es vulnerable: una corrección del mercado, una pérdida de ingresos o un imprevisto podrían generar problemas reales. Es una señal para acelerar el reembolso o evitar contraer nueva deuda.

Por encima del 100 %: patrimonio neto negativo

Si las deudas superan los activos, el ratio supera el 100 % y el patrimonio neto es negativo. Como se analiza en el artículo sobre patrimonio neto, esto no es necesariamente catastrófico si se acaba de adquirir una vivienda, pero debe mejorar con el tiempo.

Cómo evoluciona el ratio con el tiempo

Al igual que el patrimonio neto, el ratio de endeudamiento es más interesante como tendencia que como dato puntual.

Un ratio en descenso — buena noticia. Las deudas se reducen más rápido de lo que crecen los activos, o los activos crecen más rápido que las deudas. La posición financiera se fortalece.

Un ratio estancado — se está reembolsando, pero también se contrae nueva deuda, o los activos no evolucionan. No es alarmante, pero tampoco es ideal.

Un ratio en ascenso — señal de alerta. O se está asumiendo demasiada deuda, o los activos están perdiendo valor. Es necesario comprender la causa y actuar.

El seguimiento regular es clave. Un ratio que pasa del 45 % al 55 % en 6 meses merece atención inmediata. Un ratio que pasa del 45 % al 30 % en 3 años es un gran progreso.

El ratio de endeudamiento en el Orizen Index

El ratio de endeudamiento es una de las métricas integradas en el Orizen Index, la puntuación compuesta de salud financiera que ofrece Orizen. Se combina con otros indicadores — la diversificación de la cartera, la liquidez disponible, la evolución del patrimonio neto — para ofrecer una visión completa en un solo número.

Un ratio de endeudamiento saludable mejora el Orizen Index. Un ratio que se deteriora lo hace bajar. Es una de las palancas concretas sobre las que se puede actuar para fortalecer la posición financiera.

Estrategias para mejorar el ratio

Acelerar el reembolso. Si se tiene ahorro rentando al 3 % en una cuenta remunerada y un crédito al consumo al 6 %, amortizar anticipadamente el préstamo es matemáticamente la mejor decisión. Cada euro de deuda reembolsado mejora el ratio.

Evitar la deuda improductiva. Una hipoteca financia un activo que (generalmente) se revaloriza: es deuda productiva. Un crédito al consumo para vacaciones o un televisor financia algo que pierde valor de inmediato: es deuda que empeora el ratio sin contrapartida.

Hacer crecer los activos. La otra palanca es aumentar el denominador. Ahorrar con regularidad, invertir, hacer crecer los activos: todo lo que incrementa el patrimonio total mejora mecánicamente el ratio, incluso sin acelerar el reembolso.

Simular antes de endeudarse. Antes de contratar un nuevo préstamo, conviene calcular el impacto sobre el ratio. Simular la trayectoria patrimonial con y sin esa nueva deuda. Este tipo de proyección transforma una decisión instintiva en una decisión informada.

Conclusión

El ratio de endeudamiento es una métrica sencilla que merece más atención. En un solo número, indica en qué medida el patrimonio depende de recursos propios o de dinero prestado.

Calcularlo lleva 30 segundos. Seguirlo a lo largo del tiempo otorga control. Y cuando se combina con el patrimonio neto, la asignación de activos y la liquidez, se obtiene una imagen completa de la salud financiera.

Un patrimonio sólido es aquel que se mantiene firme incluso cuando sopla el viento. El ratio de endeudamiento indica si el suyo está bien anclado o en equilibrio precario.

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